El museo de África de Tervuren: la historia de Bélgica en África

El AfricaMuseum de Tervuren abarca más de 120 años de historia de Bélgica. Museo colonial desde 1898 hasta la independencia de la República Democrática del Congo en 1960, se reconvirtió entonces en museo de África Central y buscó una reorientación acorde a los tiempos. Pese a ello, la exposición mantuvo un regusto colonial hasta bien entrado el siglo XXI. La última renovación pretendía mostrar una visión contemporánea y descolonizada de África tras un ejercicio de museología inclusiva con la participación de la diáspora. Tras la reapertura en 2018, los responsables del museo consideran que la renovación material y mental se ha llevado a cabo. Sin embargo, según los representantes de la diáspora, la descolonización del museo no ha finalizado. ¿Ha sido capaz Bélgica de abordar su pasado de manera crítica? ¿O por el contrario estamos ante un ejercicio fallido de museología participativa?

En esta primera entrega, repasamos brevemente la historia colonial de Bélgica a través de la historia del museo.

Breve historia de Bélgica en África a través del AfricaMuseum

La historia del actual AfricaMuseum es un espejo de la historia de Bélgica en África y, como tal, está inevitablemente ligada a la controversia. Su origen se remonta a la Exposición Internacional de Bruselas de 1897, cuando Leopoldo II de Bélgica decidió trasladar al Palacio de las Colonias de Tervuren la sección colonial de la exposición. Las salas albergaban animales disecados, objetos etnográficos y artísticos congoleños y muestras geológicas; en los jardines se instaló una «aldea africana» en la que fueron expuestos, como atracción exótica, 267 congoleños que los belgas desplazaron forzosamente desde lo que entonces era el Estado Libre del Congo, propiedad privada de Leopoldo II. Muchos de estos africanos sufrieron graves enfermedades y siete de ellos murieron durante la exposición.

Congoleños en el estanque del parque de Tervuren en 1897. Fuente: Wikimedia Commons.

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Ficción y deber de memoria

Cuando leemos ficción hacemos un pacto con el escritor: convertimos temporalmente en verdad una historia y unos personajes simulados. Es un pacto necesario para sentir la lectura, emocionarnos, indignarnos, sufrir, disfrutar, reír o llorar. Un compromiso íntimo con el autor, al que nos entregamos para, por ejemplo, salir cada noche de viaje antes de dormir y vivir según las reglas que ha inventado para ese mundo.

¿Significa esto que la ficción no es real? Hasta cierto punto. Como indica el propio origen latino de la palabra —fictio—, estamos en un mundo fingido, pero que toma a menudo como referencia los sucesos que nos rodean hoy o que han conformado nuestra historia. No en vano, los textos literarios cumplen a menudo una función cognoscitiva, crítica o pedagógica, y permiten acercarnos a una realidad que en ocasiones no conocíamos (aprendemos), reflexionar sobre ella (criticamos) y reorientar nuestro futuro para no repetir horrores pasados (enseñamos).

Una investigación histórica publicada en una revista académica puede establecer una cronología aséptica de acontecimientos o analizar las causas de un conflicto. Es probable que las conclusiones sustenten estudios doctorales o sean la base de una nueva línea de investigación, pero no siempre trascenderán el ámbito universitario. Por el contrario, una novela puede recuperar unos sucesos históricos, recrearlos en un marco policíaco y utilizar recursos estilísticos que acerquen la historia al gran público. La ficción como herramienta para aprender-reflexionar-enseñar puede ser especialmente interesante para abordar el «deber de memoria»: el deber de hacer justicia mediante el recuerdo. Una lucha contra el olvido que algunos escritores asumen como compromiso social e intelectual para tratar las guerras o los genocidios a través de la escritura. Sigue leyendo

Segunda y fructífera temporada del club de lectura Baobab

Autora invitada: Alejandra Guarinos Viñals (*)

Tras el balance de la primera etapa del club Baobab, toca hacer repaso de esta segunda temporada recién finalizada. Arrancamos en octubre con uno de los escritores africanos más mediáticos del momento: el congoleño Alain Mabanckou. Su entrañable obra autobiográfica Mañana cumpliré 20 años nos trasladó a la Pointe-Noire de los años 70 para compartir sus vivencias infantiles. De la República del Congo saltamos a un país muy ligado a España: Guinea Ecuatorial. El libro Las tinieblas de tu memoria negra de Donato Ndongo, referente de las letras ecuatoguineanas, nos adentró en la Guinea Española de los años 50. Concluimos 2016 viajando hasta Marruecos de la mano de una reconocida escritora y defensora de los derechos de la mujer en el mundo árabe, Fatema Mernissi. En su novela autobiográfica Sueños en el umbral. Memorias de una niña del harén descubrimos cómo era la vida en el harén de una familia acomodada de Fez en los años 50. Iniciamos 2017 con el magnífico escritor congoleño Emmanuel Dongala y su libro Johnny perro malo en el que los protagonistas son los niños y niñas soldado. Una buena excusa para invitar a Albacete a Chema Caballero que nos habló de su experiencia con ellos en los programas que dirigió para su reintegración. Sudáfrica tiene el honor de contar con dos premios Nobel de Literatura y viajamos hasta allí gracias a uno de ellos J.M. Coetzee y su novela La edad de hierro. Y como despedida, recalamos en uno de los territorios más grandes del continente: la República Democrática del Congo. En esta ocasión, a falta de lotes de escritores de dicho país, optamos por un clásico de la literatura universal: El corazón de las tinieblas del polaco Joseph Conrad.  La celebración del Día de África puso el broche de oro a esta segunda temporada. La Biblioteca Pública del Estado (BPE) en Albacete organizó la Semana de África durante la cual se presentó el libro Ruanda. Entre las cuatro paredes de la 1930, escrito desde la cárcel de Kigali por la ruandesa Victoire Ingabire Umuhoza.

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Club de lectura Baobab: El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad

Terminamos temporada del club de lectura Baobab con una obra escrita por un autor no africano: El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad.

El primer encuentro para charlar sobre el libro tendrá lugar el próximo miércoles 10 de mayo a las 18:30h en la Biblioteca Pública del Estado (BPE) en Albacete. El encuentro estará moderado por Alejandra Guarinos Viñals, nuestra admirada traductora de cabecera y autora de la serie «Traduciendo África(s)». Sigue leyendo