Club de lectura Baobab: Pequeño País, Gaël Faye

El club de lectura Baobab finaliza su tercera temporada lectora haciendo un viaje por Burundi de la mano de Gaël Faye y su novela Pequeño país.

El segundo encuentro para charlar sobre el libro tendrá lugar el miércoles 24 de mayo a las 18:30h en la Biblioteca Pública del Estado (BPE) en Albacete. El encuentro estará moderado por Alejandra Guarinos Viñals, nuestra admirada traductora de cabecera y autora de la serie «Traduciendo África(s)». Sigue leyendo

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Ficción y deber de memoria

Cuando leemos ficción hacemos un pacto con el escritor: convertimos temporalmente en verdad una historia y unos personajes simulados. Es un pacto necesario para sentir la lectura, emocionarnos, indignarnos, sufrir, disfrutar, reír o llorar. Un compromiso íntimo con el autor, al que nos entregamos para, por ejemplo, salir cada noche de viaje antes de dormir y vivir según las reglas que ha inventado para ese mundo.

¿Significa esto que la ficción no es real? Hasta cierto punto. Como indica el propio origen latino de la palabra —fictio—, estamos en un mundo fingido, pero que toma a menudo como referencia los sucesos que nos rodean hoy o que han conformado nuestra historia. No en vano, los textos literarios cumplen a menudo una función cognoscitiva, crítica o pedagógica, y permiten acercarnos a una realidad que en ocasiones no conocíamos (aprendemos), reflexionar sobre ella (criticamos) y reorientar nuestro futuro para no repetir horrores pasados (enseñamos).

Una investigación histórica publicada en una revista académica puede establecer una cronología aséptica de acontecimientos o analizar las causas de un conflicto. Es probable que las conclusiones sustenten estudios doctorales o sean la base de una nueva línea de investigación, pero no siempre trascenderán el ámbito universitario. Por el contrario, una novela puede recuperar unos sucesos históricos, recrearlos en un marco policíaco y utilizar recursos estilísticos que acerquen la historia al gran público. La ficción como herramienta para aprender-reflexionar-enseñar puede ser especialmente interesante para abordar el «deber de memoria»: el deber de hacer justicia mediante el recuerdo. Una lucha contra el olvido que algunos escritores asumen como compromiso social e intelectual para tratar las guerras o los genocidios a través de la escritura. Sigue leyendo